Saltillo, Coahuila. - En los últimos años, el precio promedio de un automóvil en México ha superado el costo de una vivienda de interés social en Saltillo. Esto se ha vuelto una preocupación para muchas familias que deben hipotecar su futuro financiero para adquirir un auto.
## Datos clave - Precio promedio de una vivienda media en Saltillo: entre 1.2 y 1.7 millones de pesos. - Porcentaje de autos nuevos adquiridos a crédito: más del 70%. - Intereses acumulados en un auto de 350 mil pesos a 72 meses: cerca de 145 mil pesos.
La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) reporta que el precio inicial de una vivienda de interés social en Saltillo es de aproximadamente 850 mil pesos. En contraste, un auto nuevo puede costar más de un millón de pesos, lo que refleja una alarmante desconexión entre salarios y asistencia financiera. Un vehículo que se financia por plazos prolongados representa una carga que las familias deben llevar durante años.
## ¿Qué significa esta situación para las familias en Saltillo? Las familias saltillenses enfrentan un dilema considerable al optar por financiamientos a largo plazo para vehículos. Cada mes, muchas de ellas destinan una parte significativa de sus ingresos a pagar cuotas que, al final del plazo, generan un costo total que supera en muchos casos el valor del propio auto. Así, los compradores terminan "renta su solvencia" en lugar de adquirir un bien duradero.
## ¿Cómo afectará el nuevo arancel a la compra de autos? Desde el 1 de enero de 2026, comenzó a aplicarse un arancel del 50% a vehículos importados desde países como China y Corea del Sur. Esta medida, respaldada por la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), es vista como un intento de proteger la industria automotriz nacional. Sin embargo, analistas advierten que este enfoque podría no solucionar el verdadero problema: la capacidad adquisitiva de la clase media, que sigue disminuyendo.
La paradoja que enfrenta la región es notable. Mientras se producen vehículos de alta gama, la misma población que ensambla estos autos no puede permitirse comprarlos. La solución no reside únicamente en regular el costo de los vehículos, sino en encontrar formas de aumentar los ingresos de los trabajadores.
El futuro de la industria y las familias de Saltillo está en juego. Si el enfoque se mantiene en los precios de etiqueta y no se aborda la cuestión del financiamiento adecuado, el endeudamiento continuará siendo una carga que compromete la estabilidad financiera de muchas familias.
Con información de zocalo.com.mx

