Chihuahua, Chihuahua. - A unas horas de definir quién asumirá la coordinación de Morena en este estado, la tensión se hace palpable entre dos facciones del partido. La senadora con licencia Andrea Chávez, respaldada por el exsecretario de Gobernación Adán Augusto López, ha generado un ambiente de incertidumbre, pues varios estiman que ella sería la favorita para el cargo.
Hasta el momento, la Cuarta Transformación ha nombrado a diez mujeres en coordinaciones estatales, lo que deja abierta la incógnita sobre quién será la próxima. Entre las apuestas, se menciona la posibilidad de que la alcaldesa de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, asuma el liderazgo en Chihuahua, lo que provocaría descontento entre los seguidores del grupo Tabasqueño de López Obrador.
En este contexto, la designación de coordinadores en otros estados ha revelado divisiones internas más profundas en el partido. En Nuevo León, Clara Luz Flores ganó la coordinación, enfrentándose a la evidente molestia de Tatiana Clouthier, quien había sido coordinadora de campaña de López Obrador. En sus palabras: “Apoyo lo que tenga que apoyar con la doctora Sheinbaum”.
Por otro lado, en Nayarit se eligió a Jasmine Bugarín, dejando fuera a Geraldine Ponce, figura cercana a López Obrador. Esta decisión ha levantado sospechas sobre la influencia del Partido Verde Ecologista de México en las decisiones de Morena, ya que Bugarín pertenece a sus filas.
En Tlaxcala, Ana Lilia Rivera fue designada de manera esperada, aunque su competidor, Alfonso Sánchez, se mostró disconforme. También en Sonora, Lorenia Valles Sampedro fue nombrada coordinadora, gracias a su cercanía con el gobernador Alfonso Durazo. En medio de este proceso, surge la pregunta de si realmente se llevaron a cabo encuestas para estas designaciones o si se trató de un “dedazo” del liderazgo del partido.
Con información de amexi.com.mx

