Ciudad Juárez, Chihuahua. - Las diócesis de Ciudad Juárez, Chihuahua, El Paso, Texas, y Las Cruces, Nuevo México, llevaron a cabo una misa binacional en homenaje a los 151 migrantes que han perdido la vida al intentar cruzar la frontera. La ceremonia se realizó cerca del muro fronterizo, donde obispos y asistentes ofrecieron sus oraciones por los fallecidos y por aquellos refugiados que buscan escapar de la violencia en sus países.
Durante la eucaristía, el obispo Peter Baldacchino, de la Diócesis de Las Cruces, recordó la importancia de la vida de cada migrante. “Dios pone ante nosotros su promesa, nuestras vidas son valiosas para él y la muerte no tendrá la última palabra", expresó. También destacó que muchos de los migrantes buscaban condiciones más seguras para ellos y sus familias.
El obispo Mark Seitz, de El Paso, comentó que aunque se ha observado una reducción en las muertes de migrantes debido a una mayor vigilancia fronteriza, el desplazamiento forzado por la violencia persiste en diversos países. “Este año no hemos experimentado tantas muertes como en el pasado porque no pueden cruzar, pero esto no debe hacernos olvidar la situación crítica que viven en sus naciones”, subrayó.
Francisco Bueno, director de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez, hizo énfasis en la necesidad de celebrar la eucaristía binacional anualmente, reiterando que la iglesia busca enviar un mensaje de unidad, sin fronteras, en apoyo a quienes arriesgan su vida en búsqueda de una existencia digna.
Las autoridades de Seguridad Interna de Estados Unidos documentaron 151 muertes de migrantes durante el año fiscal 2025, gran parte de ellas por deshidratación, ahogamientos o accidentes en persecuciones policiales.
Con información de nmas.com.mx

