La reciente controversia en Chihuahua ha llevado a Maru Campos a un inusitado repunte en su imagen pública. Desde que fuera acusada de "traición a la Patria" por la presidenta Claudia Sheinbaum, su figura ha resurgido a nivel estatal y nacional, superando un periodo de baja visibilidad.
Las acciones del gobierno federal, que incluían una insinuación de persecución política, tuvieron un efecto inesperado. Campos ha capitalizado la atención mediática, lo que se ha traducido en un aumento notable de su popularidad. Expertos en encuestas indican que su aprobación ha pasado del 35% al 51% en un corto periodo, coincidiendo con el estallido del escándalo relacionado con la CIA y un narcolaboratorio.
Las empresas encuestadoras como Demoscopia y Mitofsky han revelado que esta controversia ha revitalizado la marca del Partido Acción Nacional en Chihuahua. Antes del escándalo, el PAN registraba intenciones de voto en un 31%, cifra que ha ascendido hasta el 37.8% en las últimas encuestas, mientras que la ventaja de Morena se ha reducido considerablemente.
Este contexto ha permitido que Maru Campos se posicione como una figura clave para el bienestar del PAN, que atraviesa una crisis de liderazgo. Al presentarse ante la Fiscalía General de la República, Campos no solo demostró su disposición a enfrentar las acusaciones, sino que lo hizo con una renovada imagen pública que refleja seguridad y confianza. Su presencia rodeada de líderes panistas reafirma su papel forjador en la política chihuahuense.
A medida que se avecinan las elecciones de 2027, Campos podría no solo asegurar su permanencia en el gobierno estatal, sino también emerger como un liderazgo fuerte dentro del PAN, lo que podría tener implicaciones más amplias en el escenario político nacional hacia el 2030.
Con información de eluniversal.com.mx

