La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, ha denunciado actos de autoritarismo y totalitarismo debido a lo que califica como "persecución política" en su contra. Durante un mensaje afuera de la Fiscalía General de la República, la mandataria enfatizó que hay un intento de igualar las acusaciones que enfrenta, en especial comparándolas con las del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien ha sido señalado por el Gobierno de Estados Unidos por supuestos vínculos con el crimen organizado.
Campos Galván argumentó que lo que están intentando hacer los partidos de oposición es tergiversar los hechos y equiparar dos casos que son muy diferentes. Destacó que, a pesar de que Morena y la Cuarta Transformación (4T) buscan "empatar cartones", las acusaciones que penden sobre su figura y la de Rocha son completamente distintas. Aseguró que esas decisiones son reflejo del miedo que siente la oposición ante lo que podría ocurrir en el futuro político del país.
Además, la gobernadora subrayó que Morena manipula la ley para atacarla, afirmando que "ese es el México en el que vivimos". Mencionó que el actual gobierno abraza a delincuentes mientras persigue a aquellos que buscan cumplir la ley. Campos Galván hizo un llamado a la justicia y a hacer pública la corrupción, no solo en su nombre, sino en representación del estado de Chihuahua y del país.
Este conflicto político refleja tensiones crecientes en el ámbito estatal, con acusaciones de persecución política que han marcado el debate en los últimos meses. A medida que se aproximan las elecciones, es probable que surjan más confrontaciones y declaraciones entre los diferentes actores políticos involucrados.
Con información de puentelibre.mx

