La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, se presentó en la Fiscalía General de la República (FGR) para declarar como testigo en relación a un operativo en el que, supuestamente, participaron agentes de la CIA. Este evento ha generado una gran controversia tras la muerte de dos agentes estadounidenses en un accidente de tráfico posterior al operativo.
Durante su declaración, Campos, quien pertenece al Partido de Acción Nacional (PAN), manifestó su preocupación por el uso que el Gobierno federal, bajo la dirección de Claudia Sheinbaum, hace de las instituciones. La gobernadora defendió la colaboración de su administración con la FGR en el combate al narcotráfico, pero criticó la reciente citación que recibió, la cual consideró “extraña” y un indicio de acoso institucional.
La política también acusó a la Fiscalía de intentar fabricarle un caso y de violar la ley para justificar su citación. Al mismo tiempo, Campos cuestionó el “doble rasero” del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), afirmando que el gobierno busca desviar la atención de sus crisis internas mientras persigue a quienes alcanzan resultados positivos en sus gestiones.
En un gesto de apoyo, militantes del PAN, incluyendo a respetados miembros como el senador Ricardo Anaya, acompañaron a la gobernadora en su comparecencia. Este movimiento se da en medio de una investigación que indaga la legalidad de la presencia de agentes estadounidenses, en un contexto de creciente tensión entre México y Estados Unidos.
La mandataria mexicana mencionó que, supuestamente, cuatro agentes de EU participaron en el operativo, de los cuales dos perdieron la vida y los otros dos dejaron el país a pedido del gobierno mexicano. Este incidente ha llevado al Gobierno de México a solicitar aclaraciones a Washington, lo que ha intensificado las tensiones entre ambas naciones.
Con información de forbes.com.mx

