El citatorio de la Fiscalía General de la República (FGR) a la gobernadora María Eugenia Campos Galván ha intensificado la confrontación entre su administración y el Gobierno Federal. Desde Palacio de Gobierno, se denuncian presiones políticas y un trato diferenciado hacia otros mandatarios, mientras que la situación se complica con el foco en los próximos movimientos electorales.
En este contexto, Campos se ha manifestado públicamente, apoyada por figuras como Roberto Gil y Santiago de la Peña, afirmando que no se ocultará ni ignorará el proceso. Su defensa se centrará en el fuero constitucional y lo que establece la ley, lo que genera un debate sobre las facultades federales frente a los gobernadores.
Este caso hace eco del pasado reciente de Chihuahua, pero el clima político actual es mucho más polarizado. La mandataria instó a abordar los problemas de seguridad sin minimizarlos, contraponiendo su mensaje a la estrategia de seguridad del Gobierno Federal. El alcalde Marco Bonilla Mendoza respaldó a Campos, destacando los esfuerzos locales en la lucha contra el crimen organizado.
Mientras la FGR define la dirección de este caso, el alcalde de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, se ha concentrado en fortalecer su presencia regional a través de visitas a distintos municipios. Su enfoque en el acercamiento y la participación comunitaria reafirma su ambición política hacia futuras elecciones, manteniendo un perfil activo y visible.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha comenzado a movilizar a la estructura política de Morena en preparación para el segundo aniversario de la Cuarta Transformación. Con un enfoque en la cercanía con la población, se planea un informe nacional que refleje los logros del gobierno, buscando también medir la capacidad de movilización del partido.
Con información de netnoticias.mx

