Las tensiones políticas en Chihuahua se intensifican luego de que María Eugenia “Maru” Campos, gobernadora del estado, revelara haber recibido un presunto citatorio vinculado a una investigación en su contra. Sin embargo, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México aclaró que la mandataria no está imputada y que el caso mencionado fue cerrado anteriormente.
A través de un comunicado oficial, la Fiscalía capitalina informó que el documento recibido por Campos era únicamente una notificación de audiencia, y no representaba una acusación formal. La autoridad subrayó que no hubo fundamentos para continuar con la acción penal y que no se acreditaron hechos delictivos en el caso.
Horas antes, Campos había argumentado en redes sociales que este citatorio era una muestra de hostigamiento político en su contra, vinculando la situación a presiones por parte del Gobierno federal y del partido Morena. La gobernadora también mencionó su reciente comparecencia ante la Fiscalía General de la República, relacionada con la presencia de agentes estadounidenses durante un operativo contra el narcotráfico en Chihuahua.
El origen del conflicto se remonta a acusaciones previas por parte de Javier Corral, exgobernador de Chihuahua, quien había denunciado a Campos. Este episodio se intensificó cuando se reveló la intervención de autoridades capitalinas en un intento de aprehender a Corral, lo que desencadenó una polémica que continúa afectando el clima político en el estado.
El senador Corral, respondiendo a las afirmaciones de Campos, acusó a la gobernadora de distorsionar los hechos para presentarse como víctima. Subrayó que el llamado a comparecer, lejos de ser un acto de persecución, confirmaba que no había imputación en su contra. Además, se recordó que la investigación federal sobre la participación de agentes de la CIA en un operativo en la Sierra Tarahumara sigue su curso, aunque no está relacionada con el citatorio recibido por Campos.
Con información de elimparcial.com

