Ciudad Juárez, Chihuahua. - La reciente crecida del Río Bravo dejó al descubierto conchas y pequeños organismos acuáticos entre el lodo y las orillas del cauce, sorprendiendo a los habitantes de la región. Este fenómeno se registró entre el 30 de septiembre y el 1 de octubre tras intensas lluvias en el condado de Doña Ana, Nuevo México, que provocaron un aumento del caudal.
El flujo del río alcanzó un máximo de 185 metros cúbicos por segundo durante la madrugada del 1 de octubre, según la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA). Las inundaciones afectaron vialidades como el bulevar Cuatro Siglos y Juan Pablo II, además de inundar áreas secas cercanas al Parque de las Tortugas.
Las imágenes compartidas en redes sociales muestran la presencia de numerosas conchas, identificadas por algunos usuarios como “langostinos”. Aunque muchos ciudadanos encontraron inusual ver estos organismos en la ribera de un río que suele tener niveles bajos, existen antecedentes que documentan la presencia de moluscos en la cuenca del Bravo.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha registrado la almeja asiática (Corbicula fluminea) en la región desde la década de 1960. No obstante, las fotografías no permiten confirmar la especie de las conchas encontradas en Ciudad Juárez, por lo que sería necesaria la valoración de expertos en biología acuática para una identificación precisa.
Este fenómeno reveló un ecosistema habitualmente oculto bajo las aguas del río, despertando la curiosidad de los juarenses. La corriente extraordinaria removió sedimentos y dejó al descubierto organismos y restos de fauna que normalmente pasan desapercibidos.
El Río Bravo ha vuelto a mostrar su potente fuerza y, con ello, una parte de la vida que a menudo permanece oculta en su cauce. Se espera que, en los próximos días, se realicen inspecciones para estudiar la fauna descubierta.
Con información de impactonoticias.com.mx

