Ciudad Juárez, Chihuahua. - A pocos días de la celebración del Día de Muertos y Halloween, múltiples colonias de esta ciudad revelan un abandono prolongado y condiciones de vida precarias. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, 10.83% de las viviendas en el municipio se encontraban deshabitadas, reflejando un impacto negativo en el tejido social de la zona.
Las calles deterioradas y el incremento de terrenos baldíos crean un paisaje urbano que parece detenido en el tiempo, dejando a miles de familias en condiciones de vulnerabilidad. A pesar de ser un punto clave en la actividad industrial y comercial, el desarrollo urbano no ha logrado alcanzar a todos los ciudadanos.
En un análisis de 2024 del Plan Estratégico de Juárez, se constató que el porcentaje de viviendas deshabitadas había disminuido desde el 22.7% en 2010. Sin embargo, el avance es insuficiente frente a una problemática que persiste en las administraciones locales. Según este estudio, una de cada diez viviendas vacías no representa solamente un espacio sin habitar, sino una fractura en la comunidad que agrava el fenómeno de la soledad y el aislamiento.
La situación económica se ve igualmente afectada por el deterioro urbano, que actúa como un impuesto invisible sobre las familias. Un entorno urbano en ruinas incrementa los gastos de transporte, afecta la movilidad y dificulta el acceso a servicios básicos. Esto no solo erosiona la calidad de vida de los habitantes, sino que también impacta en la valorización de sus propiedades, que pierden atractivo y demanda.
El reto que enfrenta Ciudad Juárez es monumental, pues la pobreza afecta a cerca del 49.46% de su población, según datos de 2020 del CONEVAL. Este contexto hace evidente la necesidad de diagnósticos territoriales actualizados para abordar de manera eficiente la problemática de desarrollo urbano que sufre la ciudad.
Con información de adiario.mx

