La captura del exgobernador se realiza en el contexto de investigaciones sobre operaciones ilícitas y desviaciones de recursos estatales en el estado.
César Duarte Jáquez, exgobernador de Chihuahua, fue arrestado en la ciudad de Chihuahua en la tarde del lunes, en respuesta a una orden judicial vigente desde mayo de 2024. La fiscalía argumenta que su responsabilidad está vinculada a un esquema de lavado de dinero, relacionado con recursos públicos de la entidad, mediante el uso del sistema financiero mexicano. La detención ocurre en medio de una investigación que busca esclarecer la posible participación de Duarte en operaciones para oculta recursos ilícitos desviados del estado, en un escenario en el que las autoridades también analizan transacciones financieras de alto volumen y posibles vínculos con actividades delictivas.
Este hecho revoca el historial judicial del exgobernador, quien en 2020 fue detenido en Miami, Florida, tras huir de México ante una orden de captura por delitos de peculado y asociación delictuosa, que aún están en proceso. La Fiscalía General de la República (FGR) también solicitó y obtuvo la autorización, en diciembre de 2025, para procesarlo por cargos distintos a los inicialmente imputados en su contra, fortaleciendo la evidencia de un esquema que combina corrupción y lavado de dinero. La detención de Duarte también ejemplifica la creciente coordinación entre autoridades mexicanas y estadounidenses para combate del lavado de dinero y recuperación de recursos públicos.
En un contexto de contrastes en justicia, Duarte cuenta con la presunción de inocencia hasta que se dicte sentencia. La relevancia del caso radica en fortalecer los esfuerzos por combatir la corrupción en las administraciones públicas y en la lucha contra las actividades ilícitas que afectan la estabilidad financiera y social de Chihuahua.
