El exgobernador de Chihuahua, detenido en su estado, fue llevado a una cárcel de máxima seguridad en medio de investigaciones por delitos financieros.
El exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, fue ingresado en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1 “Altiplano” en el Estado de México, luego de su detención en Chihuahua el pasado lunes por la Fiscalía General de la República. La autoridad federal lo señala por presuntos delitos relacionados con lavado de dinero y desvío de fondos públicos durante su administración, que comprende el período de 2010 a 2016.
Este traslado se produjo después de que una orden de aprehensión vigente desde tiempo atrás fuera cumplimentada por las autoridades. La operación de traslado contó con un fuerte despliegue de elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Marina y la Agencia de Investigación Criminal, en un operativo que garantizó la seguridad del exgobernador en su ingreso a la prisión de máxima seguridad.
La captura de Duarte, acontecida en la capital chihuahuense, evidencia la continuidad en la lucha contra la corrupción y la recuperación de recursos públicos ilícitos. Se espera que en las próximas horas el exfuncionario comparezca ante un juez de control para la formulación de cargos relacionados con delitos financieros, en un proceso que sigue en desarrollo.
Esta noticia reafirma el compromiso del gobierno federal por profundizar acciones en contra de la impunidad en casos donde la corrupción ha trascendido al ámbito político. La extradición desde Estados Unidos, que involucró diversas condicionantes ya resueltas, ha sido un paso clave en el proceso de justicia para estos casos en el país.
Los antecedentes de Duarte en la política de Chihuahua y su capacidad para evadir las autoridades durante meses subrayan la importancia de fortalecer los mecanismos legales y judiciales en la lucha contra la corrupción en México.
