Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. - La sequía y el cambio climático han llevado a miles de campesinos chiapanecos a dejar sus tierras, transformando la migración estacional en un éxodo permanente hacia el norte de México y los Estados Unidos. Este fenómeno ocurre en medio de una crisis agrícola provocada por temperaturas extremas y falta de subsidios que han resultado en pérdidas severas de cosechas.
Chiapas, históricamente un bastión agrícola del sureste mexicano, enfrenta una crisis sin precedentes. Las anomalías térmicas y la irregularidad de las lluvias han desfigurado el calendario agrícola, dificultando la producción de cultivos esenciales como café, plátano, mango y maíz. A pesar de que las lluvias comienzan a normalizarse, el daño causado anteriormente dejó el suelo en condiciones criticas.
Regiones productivas como la Costa y el Soconusco registran caídas históricas en la producción agrícola. La combinación de escasez de humedad y altas temperaturas ha socavado la fertilidad de los campos, lo que ha dejado a muchas familias sin suficiente alimento para el autoconsumo y con dificultades para obtener excedentes para vender en mercados locales.
La situación provoca una profunda preocupación en los sectores involucrados. "Estos campesinos ven sin opción ante la falta de ayuda, el cambio climático y el desgaste de su tierra", declaró un líder agrícola de la región.
Los campesinos se encuentran en una búsqueda de nuevos horizontes, a pesar de que el camino hacia el norte plantea incertidumbre y peligros. Los expertos advierten que se requieren medidas urgentes para mitigar el impacto de la sequía y apoyar a los agricultores locales, aunque aún no se ha anunciado un plan específico de intervención.
Con información de diariodechiapas.com

