México y Estados Unidos inauguraron el 27 de junio de 2026 la Planta de Producción de Moscas Estériles del Gusano Barrenador de Ganado en Metapa, Chiapas. Este esfuerzo conjunto busca combatir una plaga que perjudica la ganadería y afecta las exportaciones mexicanas a Estados Unidos.
Datos clave
- Cuándo: 27 de junio de 2026
- Dónde: Metapa, Chiapas
- Inversión total: 61 millones de dólares
- Capacidad de producción: 100 millones de moscas por semana
- Plaga: gusano barrenador del ganado
La construcción de la planta inició en julio de 2025 y en su inauguración se anunció una inversión adicional de 84 millones de dólares destinada a aumentar la producción de moscas estériles y mejorar las medidas preventivas. La instalación se basa en la infraestructura de la antigua fábrica "Moscamed", creada en 1979 para controlar la mosca del Mediterráneo. Con la nueva planta, que sumará su producción a la planta de Panamá, se espera una desactivación progresiva de la plaga al dispersar moscas macho estériles que no pueden reproducirse.
¿Cómo funciona la biofábrica de moscas estériles?
El proceso consiste en liberar en áreas afectadas moscas macho estériles a través de aviones. Al aparearse con hembras silvestres, no se generan crías, lo que lleva a una reducción gradual de la población del gusano. Este parásito puede dañar a los animales y, si no recibe los cuidados adecuados, puede ser letal.
¿Cuál es la importancia de esta cooperación bilateral?
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó la colaboración entre México y Estados Unidos como clave para enfrentar desafíos comunes, haciendo énfasis en el respeto a la soberanía de ambas naciones. Junto a Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos, y Brooke L. Rollins, del Departamento de Agricultura de EE.UU., subrayaron la urgencia de actuar contra esta amenaza. Estos esfuerzos son vitales no solo por su impacto en la salud animal, sino también por el potencial daño económico que podría causar al sector agrícola estadounidense.
A pesar de que el gusano barrenador fue declarado erradicado en México en 1991, un repunte en su aparición llevó a una nueva respuesta. Tanto el Departamento de Agricultura de EE.UU. como las autoridades mexicanas están en alerta, ya que cualquier brote severo podría implicar pérdidas de miles de millones de dólares en ambos países, lo que hace que esta biofábrica sea crucial para la seguridad alimentaria.
Con información de zetatijuana.com

