San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. - Alberto Patishtán Gómez, maestro tzotzil y defensor de los derechos indígenas, falleció el 2 de octubre de 2026. Su nombre había resonado en Chiapas mucho antes de ser un tema de indulto o de reformas legales, representando una lucha por la justicia que aún perdura en la memoria colectiva.
Patishtán fue detenido en 2000, tras la emboscada de Las Limas, donde perdieron la vida siete policías. Sentenciado a 60 años de prisión, su caso se convirtió en un símbolo de las injusticias del sistema. Durante su reclusión, organizó actividades educativas y defendió los derechos de otros presos, manteniendo su compromiso con la enseñanza.
La movilización en su favor reunió a diversas comunidades, defensores de derechos humanos y académicos. Como resultado de esta lucha, el 31 de octubre de 2013, se le concedió el indulto, tras una reforma del Código Penal que buscaba corregir violaciones a derechos humanos. Su liberación el mismo día fue un momento emotivo para quienes habían luchado por ello.
Años después, Patishtán continuó su labor comunitaria, pero su vida fue más que una lucha personal. La muerte de Alberto Patishtán no solo es una pérdida para su familia y comunidad, sino para todos aquellos que creen en la justicia y los derechos humanos en México.
Las repercusiones de su vida y legado perduran, manteniendo viva la llama de las luchas indígenas en Chiapas, donde su memoria continúa impulsando la búsqueda de justicia social.
Con información de sandiegored.com

