Ciudad de México, México. – Recientemente se anunciaron cifras que indican una disminución del 37% en las desapariciones en el país. Sin embargo, muchas voces cuestionan la validez de estos datos oficiales y la forma en que se están presentando.
Durante un año, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha sido criticada por la creciente cifra de desaparecidos. En su mañanera, Sheinbaum afirmó que se abordaría el tema en marzo, pero casi un año después no se ha brindado claridad sobre el aumento de estos casos, lo que ha llevado a la preocupación entre la ciudadanía.
En su intervención más reciente, la presidenta mencionó que los registros oficiales de personas desaparecidas presentan problemas de información incompleta. Anunció que se trabaja en una depuración de datos, lo que algunos interpretan como un intento de ajustar las cifras. La disminución en las estadísticas de desapariciones entre noviembre de 2025 y enero de 2026 ha generado escepticismo, y muchos se preguntan si esto es realmente un avance en la seguridad.
A pesar de las cifras que sugieren una baja en delitos, las encuestas del Inegi revelan que la percepción de inseguridad entre la población ha aumentado durante el mandato de Sheinbaum. La sensación de miedo se ha generalizado, y los reportes de violencia siguen siendo alarmantes. La ciudadanía enfrenta situaciones de violencia cotidiana, lo que contrasta con los números que se están presentando oficialmente.
Ante esta disonancia entre la estadística y la experiencia cotidiana, urge una evaluación crítica de las políticas de seguridad. La diferencia entre las cifras y la realidad vivida por los ciudadanos destaca la necesidad de un cambio en la gestión de la violencia y de la comunicación gubernamental.

