Las paradas indiscriminadas de ciclotaxis complican la movilidad y generan conflictos en el Centro Histórico.
En el Centro Histórico, los ciclotaxis obstaculizan la movilidad de automovilistas y transeúntes al detenerse en carriles prohibidos. En calles como Isabel La Católica y 16 de Septiembre, estos vehículos ocupan espacios destinados a bicicletas, interrumpiendo el tráfico. Muchos conductores esperan hasta 20 minutos, algunos incluso utilizan sus unidades para transporte de carga.
Unas 300 personas pertenecen a organizaciones como Aztecas y Mosquitos, quienes operan sin respetar las normas de estacionamiento. Las tarifas varían de 50 a 200 pesos, pero no siempre son transparentes. Además, se registra un cobro de piso que agrava la situación. La Secretaría de Movilidad aún no ha respondido sobre este problema crítico.

