Las largas filas en la garita de San Ysidro están desalentando a los turistas que ingresan a México. Los visitantes deben esperar hasta cuatro horas para cruzar, lo que ha generado preocupación entre empresarios locales, especialmente en la avenida Revolución y la Plaza Santa Cecilia, en Tijuana.
Desde abril, la llegada de turistas asiáticos ha comenzado, pero se teme que el aumento de las demoras en los cruces afecte negativamente las ventas de este año en comparación con el anterior. La cancelación de tours y la insatisfacción de los guías turísticos también destacan la situación tensa en la frontera.
Martín Muñoz, presidente del Clúster Gastro Turístico de Baja California, subrayó la necesidad de herramientas digitales para facilitar el cruce, en especial durante los días festivos en Estados Unidos, cuando las demoras se agudizan. Aunque los controles son esenciales para la seguridad nacional, la lentitud está dañando la economía local.
La situación es crítica, ya que la industria turística no solo depende de turistas, sino también de sus propinas. Afecta a múltiples sectores, incluyendo los servicios de salud y el sector inmobiliario. En una reciente reunión, las autoridades federales prometieron mejorar el proceso de cruce al agregar más líneas de atención, lo que podría reducir el tiempo de espera significativamente.
Para muchos turistas asiáticos que llegan desde Los Ángeles, las largas esperas comprometen su itinerario. La experiencia se vuelve frustrante cuando los tiempos de cruce alteran sus planes, a menudo resultando en cancelaciones de último minuto, lo que repercute en las ganancias de restaurantes y comercios locales. La imagen de México se ve afectada cuando grupos deciden no cruzar debido a la situación en la frontera.
Con información de zetatijuana.com

