Tijuana, Baja California. - La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, muestra creciente inquietud ante la eventual expiración del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en el año 2036. La falta de una estrategia clara para su renovación podría tener serias repercusiones en el comercio y la economía del país, donde muchas empresas dependen de este acuerdo para exportar sus productos.
Antes de los tratados de libre comercio, el panorama en México era diferente; los aranceles eran comunes y las relaciones comerciales estaban limitadas por la estructura de las aduanas. Sin embargo, ahora, una gran parte de las grandes empresas en México son extranjeras y están alineadas con el comercio internacional, lo que eleva la preocupación de Sheinbaum ante un posible cambio de política en la relación comercial con Estados Unidos.
Durante sus conferencias matutinas, la mandataria ha abordado el impacto de las remesas que los mexicanos en Estados Unidos envían a sus familias, cifra que es crucial para la economía nacional. Actualmente, las remesas se han visto afectadas, y esto es motivo de gran preocupación para el gobierno mexicano, que observa cómo las condiciones de vida provocan la emigración de ciudadanos.
La presidenta advierte que la caducidad del T-MEC podría abrir escenarios complejos, especialmente si el gobierno en EE. UU. cambia, lo que podría desestabilizar el comercio. La incertidumbre se acentúa con la posibilidad de enfrentar decisiones desfavorables en 2036, lo que agrega una carga adicional a la agenda de la administración actual.
Claudia Sheinbaum ha enfatizado la necesidad de explorar nuevas alianzas comerciales, mirando hacia el este y Centroamérica para no depender exclusivamente del T-MEC.
Con información de zetatijuana.com

