Ensenada, Baja California. - Más de cinco mil residentes de San Vicente enfrentan un grave desabasto de agua desde agosto, debido a un conflicto por la gestión del servicio público. Esta comunidad, ubicada a 100 kilómetros de la cabecera municipal, recibe el agua de un pozo federal operado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
La disputa comenzó en noviembre de 2025, cuando un grupo solicitó la renovación del comité de agua, que había sido dirigido por Erasmo Arauz durante varios años. Ante la negativa del comité original, los disidentes instalaron una nueva directiva liderada por Flavio Díaz Solorio, quien fue reconocido por la Conagua como el nuevo administrador del servicio. Desde entonces, el acceso al agua se ha convertido en motivo de confrontación, dando lugar a que ambos comités lucharan por el control del recurso.
Alfonso Centeno Hernández, director de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada, subrayó la falta de intervención de las autoridades municipales, lo cual ha contribuido a un ambiente de ingobernabilidad en San Vicente. "En ocho meses, el delegado municipal nunca apareció para garantizar la gobernabilidad", afirmó Centeno.
El conflicto se exacerbó el 8 de agosto, cuando una pipa de la CESPE bloqueó la carretera Transpeninsular, lo que catalizó protestas en la comunidad. Aunque se logró reabrir la vía, el pozo permanece bajo el control de un grupo que reclama la resolución del conflicto. Denuncias penales han sido presentadas por ambos lados.
A partir de agosto, la CESPE asumió el control total del sistema de agua. Sin embargo, el status legal de Flavio Díaz y la propiedad del pozo continúan envueltos en la controversia, con antecedentes penales y disputas por la legalidad de las instalaciones que complican aún más la crisis.
Con información de zetatijuana.com

