Un intenso debate se plantea en Baja California ante la posibilidad de que Jorge Hank Rohn se convierta en el candidato a gobernador. Tanto el Partido Acción Nacional (PAN) como Movimiento Ciudadano han hecho esfuerzos para convencerlo de participar en las elecciones federales programadas para junio del 2024.
Hank Rohn, conocido por su conexión con los casinos del Grupo Caliente y el hipódromo de Tijuana, aún no ha tomado una decisión definitiva. Él analiza las ofertas de ambas agrupaciones políticas mientras su círculo cercano mantiene la expectativa de un anuncio antes de agosto. Aunque se ha mostrado interesado, también debe lidiar con la presión política de su familia.
Con 70 años, Hank Rohn ya tiene antecedentes en la lucha por la gubernatura. Intentó postularse en 2007 en una candidatura que fue anulada y nuevamente lo intentó en 2021, esta vez con el Partido Encuentro Solidario. Su relación con el PRI ha sido tumultuosa, distanciándose del partido por la actual dirección.
Las ambiciones políticas de su hijo, Juan Carlos Hank Krauss, añaden un nivel de complejidad. Juan Carlos, quien fue derrotado en su reciente intento por un escaño en el Senado, podría ser el candidato del PES, lo que complicaría la decisión de su padre. Los lazos familiares se entrelazan con las aspiraciones políticas, destacando cómo estos vínculos pueden influir en el futuro político en Baja California.
A medida que se configura el panorama electoral, el papel del PAN es crucial en la búsqueda de recuperar el poder en la entidad, actualmente sometida a una gestión controvertida. La figura de Hank Rohn podría ser decisiva para influir en el rumbo político del estado, un desafío que deberá enfrentar en medio de la historia familiar y sus propios intereses.
Con información de eluniversal.com.mx

