Dulce enfrenta la violencia de su expareja y denuncia incumplimientos de protección.
Una madre de Tijuana se vio obligada a huir para salvar su vida y la de sus hijas tras enfrentar amenazas constantes de su expareja. Durante 14 años sufrió violencia física y emocional, y las denuncias realizadas en la Fiscalía General del Estado (FGE) no resultaron efectivas. A pesar de presentar pruebas como mensajes amenazantes, su expareja continúa libre y acosándola, lo que llevó a Dulce a mudarse y ocultar su ubicación. La madre ha iniciado terapia psicológica junto a sus hijas para atender los efectos del trauma. Dijo que la situación ha sido frustrante y peligrosa, enfrentando obstáculos y burlas de su expareja y su familia.
