Tijuana, Baja California. - La situación en la aduana de Otay se torna crítica para los choferes del autotransporte de carga, quienes enfrentan altos niveles de estrés al estar varados sin acceso a alimentos ni servicios sanitarios. Esto podría derivar en un estallido de violencia.
Alfonso Millán, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), expresó su preocupación por el impacto que la parálisis aduanal tiene en el bienestar de los operadores. Quedarse racionando alimentos y en condiciones insalubres podría llevar a un estado de desesperación peligroso.
El líder del sector hizo un llamado urgente a las autoridades a intervenir en la situación, asegurando que es primordial que se establezca una mesa de diálogo con los manifestantes. Millán exige que se actúe de forma decisiva para liberar los accesos y restablecer el orden en la aduana.
Los operadores de carga no son solo números; enfrentan realidades difíciles que afectan su salud física y emocional. Mantenerlos en condiciones de estrés extremo puede llevar a resultados indeseables si no se toman medidas a tiempo.
La situación actual requiere atención inmediata para evitar que se agrave aún más. La colaboración entre autoridades y transportistas es esencial para resolver el conflicto y garantizar la seguridad de todos los involucrados.
Con información de el-mexicano.com.mx

