La Paz, Baja California Sur. - Se han desistido dos trámites federales para el cambio de uso de suelo en El Saltito, lo que implica la suspensión temporal del desmonte de más de 110 hectáreas de vegetación nativa. Este anuncio fue realizado por representantes de la coalición ciudadana en defensa de la zona, quienes destacaron la viabilidad del proyecto turístico-residencial fue rechazada por la autoridad municipal.
Datos clave
- ¿Qué?: Desistimiento de permisos para el cambio de uso de suelo.
- ¿Dónde?: El Saltito, Baja California Sur.
- ¿Cuándo?: Anuncio realizado el 10 de agosto de 2026.
- Firmas: Se entregaron casi 20 mil firmas a la Semarnat en contra del proyecto.
- ¿Quiénes?: Organizaciones y ciudadanos unidos en la defensa del área.
Pese a este avance, Gabriela Ramírez de Cómo Vamos La Paz decidió aclarar que el desistimiento no representa la cancelación definitiva del desarrollo, ya que las autorizaciones ambientales previas aún están vigentes. La propiedad sigue en manos de un fideicomiso, lo que significa que es posible que el promovente reanude sus trámites en cualquier momento. Este escenario genera preocupación entre los defensores de la zona, quienes están alertas ante posibles nuevas solicitudes.
¿Cuál es el impacto de este desistimiento?
El desistimiento representa un respiro temporal para la defensa de El Saltito, aunque las organizaciones advierten que persiste la amenaza de nuevos trámites relacionados con el mismo proyecto. Las activistas han instado a las autoridades a reconsiderar cómo los desarrollos en la costa son evaluados, resaltando que deben tener en cuenta los impactos acumulativos y no sólo los individuales. Además, pidieron una revisión de los permisos otorgados en el pasado, con un enfoque en la sustentabilidad, y que se realicen verificaciones detalladas de la viabilidad de los recursos necesarios para los nuevos proyectos.
Durante una movilización reciente, los defensores entregaron un documento a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, respaldado por casi 20 mil firmas recolectadas en la comunidad. Ellos ven este problema como parte de un conflicto mayor relacionado con la creciente presión inmobiliaria que enfrenta la costa de La Paz. Según datos recientes, cerca de mil hectáreas están bajo amenaza de ser desarrolladas en la zona.
Los grupos organizados han advertido que si no se establecen instrumentos de protección de largo plazo, proyectos como el de El Saltito seguirán surgiendo, lo que podría significar un daño irreversible a la biodiversidad y al equilibrio ecológico de la región.
Con información de diarioelindependiente.mx

