La Paz, Baja California Sur. - Empleados del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) han protestado en la última semana debido a la crisis en la calidad del servicio y a las carencias salariales que enfrentan.
Datos clave
- Quién: Trabajadores del ISSSTE y del sindicato Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud (FINTRAS).
- Qué: Protestas por recortes salariales y condiciones laborales precarias.
- Dónde: Hospital General de Conchalito, La Paz.
- Cuándo: Última semana de octubre de 2023.
Los manifestantes, incluyendo suplentes del ISSSTE, expresaron que la situación es insostenible, recibiendo salarios inferiores a lo que requieren para subsistir. Con lonas en mano, advirtieron sobre el abuso laboral y la falta de pagos a tiempo, citando retrasos de hasta dos meses.
Mariel, una trabajadora del área de cocina, comentó que su remuneración ha disminuido drásticamente, de más de tres mil pesos quincenales a menos de dos mil 500. Este recorte se acompaña de la imposición de un sistema de pago por horas, lo que impide que cumplan las mínimas exigencias laborales.
¿Qué están reclamando los trabajadores?
Los empleados se quejan de que el ISSSTE no les proporciona prestaciones ni garantías laborales adecuadas. Muchos llevan años trabajando en la institución, pero ahora se ven obligados a aceptar un salario que no cubre ni lo básico. Se sienten acorralados ante la falta de respuesta por parte de la administración y temen represalias por alzar la voz.
Además, afirmaron que no pueden acceder a servicios como consultas médicas y criticaron la falta de atención por parte de los directivos del hospital. A su vez, denuncian la constante angustia ante la posibilidad de no recibir sus salarios correspondiente.
¿Cuáles son las consecuencias de esta crisis?
El impacto de esta crisis no se limita a los trabajadores; también afecta a la atención médica que reciben los pacientes. La deserción de médicos en zonas como Vizcaíno, donde un médico general renunció debido a un salario insuficiente, pone de manifiesto la gravedad de la situación. Esto podría agravar aún más las condiciones de salud de la población en la región.
Mientras los trabajadores exigen ser escuchados, su futuro sigue incierto. Sin la intervención adecuada por parte de las autoridades, la crisis en el sistema de salud en Baja California Sur podría profundizarse, afectando gravemente a todos los involucrados.
Con información de zetatijuana.com

