La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado su reciente visita a México como problemática, señalando un "peligro extremo" durante su estancia. Esto surge tras un incidente en Aguascalientes, donde una regidora de Morena protestó con una pancarta durante un acto oficial, lo que llevó a la delegación madrileña a cancelar sus actividades.
Ayuso, además, acusó al Gobierno mexicano y al español de abandono. La pancarta, que decía "No tenemos agua", generó gran incomodidad en la presidenta madrileña, quien afirmó haber experimentado un "boicot" durante su visita. Esta situación se ha caracterizado por un clima tenso y la sensación de inseguridad que afectó a su equipo.
Según fuentes de su administración, este evento fue el más grave de su agenda y se informó a la embajada española de los sucesos, aunque sin respuesta en cuanto a la seguridad de Ayuso. Este tipo de protestas son comunes en el ámbito político mexicano, pero el contexto complicado de la visita parece haber intensificado la sensación de riesgo.
Reacciones a las declaraciones de Ayuso no se hicieron esperar. Desde el PSOE, el secretario general Óscar López criticó la forma en que se ha manejado la situación, tildándola de "circo" y sugiriendo que sus acciones son motivo de ridículo. Por su parte, Manuela Bergerot de Más Madrid instó a Ayuso a enfrentar la realidad y dejar atrás las falsedades, sugiriendo que su discurso busca ganarse una imagen en el panorama latinoamericano.
A medida que el debate se intensifica, la atención se centra en cómo se desarrollará la relación entre Madrid y México, y si Ayuso será capaz de transformar esta experiencia en una oportunidad política.
Con información de lasexta.com

