San José, Costa Rica. - Más de 290.000 menores de edad en Costa Rica se encuentran en situación de pobreza extrema, según un estudio del Consejo Nacional de Rectores (Conare) presentado el 24 de septiembre. La investigación analizó datos de 810.394 menores evaluados por el Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinirube) en 2024.
Del total de menores analizados, 290.026 están clasificados en pobreza extrema, mientras que 267.167 viven en condiciones de pobreza básica. En total, 557.193 menores, lo que equivale al 68,8% del grupo, se encuentran en pobreza básica o extrema. Esta cifra destaca una creciente desigualdad en la atención a la infancia, donde los cantones más afectados, como Sarapiquí, reportan hasta un 78,1% de pobreza entre los menores de edad.
El estudio también revela dificultades significativas en el acceso a educación y salud. En Guanacaste, el promedio de escolaridad entre los menores es inferior a seis años, y en algunos cantones, se sitúa más cerca de cinco. Asimismo, las condiciones de vida son precarias en sectores como Puntarenas, donde más del 30% de los hogares enfrenta carencias económicas, lo que limita las oportunidades de desarrollo.
Ana Teresa León Sáenz, autora del estudio, indicó que "la omisión y la negligencia son problemas alarmantes" y agregó que las propuestas incluyen clubes de adolescentes y centros de intervención temprana para abordar estas carencias. Estas iniciativas buscan fortalecer las políticas de atención a la niñez, proporcionando educación, recreación y apoyo psicológico.
El documento destaca que la salud mental debe ser una prioridad, dado que en la Tercera Encuesta Nacional de Juventudes se reportó que un 8,6% de los adolescentes entre 15 y 17 años había tenido pensamientos suicidas. La investigación también propone la creación de "Cajas Cuna" y servicios de formación para padres como parte de un enfoque integral para mejorar las condiciones de vida de los menores.
Con información de delfino.cr

