Ciudad de México. - Las proyecciones para el crecimiento del producto interno bruto (PIB) mexicano en 2026 muestran un incremento, alcanzando entre 1.4% y 1.5%. Este repunte se considera un alivio frente a las preocupaciones que antes acompañaban a la economía, tras cerrar 2025 con un crecimiento débil de solo 0.8%.
Las instituciones financieras que operan en México han ajustado sus expectativas. El Banco Mundial ha elevado su estimación de 1.3% a 1.4%, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ajustado la cifra de 1.2% a 1.5%, citando una serie de factores que han influido positivamente en la economía. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) también ha revisado al alza su pronóstico, al aumentar de 0.8% a 1.5%.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador, destacó que la recuperación de la inversión, especialmente la extranjera, y un aumento en las exportaciones son clave en este proceso. “En conjunto, una mayor inversión, un sector exportador sólido y la resiliencia del consumo están reflejándose también en la actividad económica", afirmó Amador, en una comparecencia recientes ante el Senado.
A pesar de estos ajustes, el Banco Mundial advierte que la inversión privada sigue siendo un punto débil debido a la incertidumbre en políticas tanto internas como externas. Los riesgos económicos para México, según el FMI, se consideran “balanceados”, aunque sugieren que una consolidación fiscal y mayor certeza en el comercio global podría mejorar las perspectivas.
El contexto internacional también influye. Estados Unidos anunció en julio que no renovaría el Tratado de Libre Comercio, pero optó por continuar las negociaciones con México y Canadá para mejorarlo. Esto ha generado un ambiente menos tenso en los mercados y ha contribuido a las expectativas de crecimiento. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, las exportaciones a Estados Unidos no han dejado de crecer, gracias a la alta demanda de infraestructura y tecnología.
Con información de elpais.com

