Tijuana, Baja California. - Aproximadamente 50 mil usuarios diarios del transporte público en la delegación Sánchez Taboada se vieron afectados por un paro de choferes y calafieros, quienes protestaron por las malas condiciones de las vías alternas. Esta suspensión de actividades se produjo el 20 de octubre de 2026, debido a deslaves ocurridos en la calle Eridiano que dificultaron el paso seguro de las unidades.
Los deslaves provocaron el desvío de camiones pesados a calles más angostas, lo que generó fracturas en el pavimento y fugas de agua. Este deterioro en las calles ocasionó descontento entre los vecinos, quienes finalmente cerraron las vialidades, impidiendo el acceso de cualquier tipo de transporte. Ante la imposibilidad de circular de manera segura y tras la confrontación con los habitantes de la zona, los choferes optaron por detener el servicio durante el día.
Arturo Guerra González, regidor del XXV Ayuntamiento de Tijuana, explicó que el conflicto no se debe a un aumento en tarifas, sino a los riesgos que enfrentan los transportistas en las calles alternativas. "Los vecinos cerraron la vialidad y no dejaron pasar ningún tipo de transporte", enfatizó Guerra González, señalando que la situación podría haber escalado a un problema social.
El Ayuntamiento, encabezado por el alcalde Ismael Burgueño Ruiz, ha iniciado trabajos de bacheo y reparación de fugas en áreas críticas. Se planea una revisión del flujo vehicular y desarrollar un proyecto para la rehabilitación de la avenida Sánchez Taboada. El servicio de transporte se espera que se restablezca gradualmente una vez que se aborden estos problemas.
Con información de tijuanaenlinea.com

