Ciudad del Vaticano. - El Papa Francisco ha urgido a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) a establecer un nuevo orden alimentario global. En su mensaje con motivo del Día Mundial de la Alimentación, destaca que garantizar el derecho a la alimentación es una obligación de justicia que compromete tanto a los Estados como a la comunidad internacional.
En un mensaje fechado el 12 de octubre, el pontífice subraya que el hambre y la pobreza no son meramente cuestiones económicas, sino problemas éticos y antropológicos. Asegura que el progreso tecnológico en la agricultura no debe despojar a la tierra de su fertilidad ni expulsar a los campesinos de sus tierras, ya que eso representa una forma sofisticada de devastación.
El Papa enfatizó la responsabilidad compartida de erradicar el hambre, afirmando que no puede considerarse una anomalía estadística, sino una falta de voluntad política y de solidaridad colectiva. Reitera que el pan no debe ser visto como un instrumento de guerra o una mercancía volátil, y denuncia a los monopolios que perjudican la agricultura de pequeña escala.
Francisco invita a la FAO a priorizar un enfoque moral en la innovación agrícola y a desviar recursos de la industria bélica hacia la investigación sostenible. La propuesta es transformar las decisiones de hoy en un futuro donde la nutrición y el respeto por la dignidad humana sean fundamentales.
El pontífice concluye destacando que el cambio en la alimentación mundial es urgente y requiere esfuerzos conjuntos, recordando que el mañana se cosecha a partir de las decisiones que tomamos hoy.
Con información de religiondigital.org

