Ciudad de México, CDMX. - El historiador Lorenzo Meyer aseguró que la propuesta de anexar ciertas regiones de México a Estados Unidos carece de viabilidad, enfatizando que la opinión de algunos sectores de la sociedad estadounidense es desfavorable hacia los mexicanos. Durante una entrevista, Meyer destacó que la percepción de grupos en EE.UU. considera a los mexicanos como una población social y racialmente no deseada.
Meyer argumentó que la raíz de esta actitud se remonta a la historia, especialmente a la guerra México-Estados Unidos y al Tratado de Guadalupe Hidalgo. Según el historiador, el negociador estadounidense buscaba evitar un contacto prolongado con la población mexicana tras la guerra, lo que refleja una lógica histórica que perdura en la actualidad. "Los norteamericanos no nos quieren", afirmó, al referirse al posible interés por la anexión de estados como Baja California, Chihuahua o Nuevo León.
El historiador observó que esta percepción se manifiesta en las políticas antimigrantes de Estados Unidos, particularmente durante la administración de Donald Trump. “Si algunos mexicanos quieren anexarse a Estados Unidos, que tengan en cuenta que no son bienvenidos”, agregó, subrayando así la hostilidad hacia la migración mexicana.
Meyer también señaló que, aunque la comunidad mexicana en EE.UU. representa una mayoría demográfica, su influencia política es limitada en comparación con otras comunidades migrantes. Contrario a casos como el de la comunidad cubana, los migrantes mexicanos, en su mayoría trabajadores con recursos limitados, han tenido menos capacidad para organizarse políticamente.
A pesar de ello, el historiador concluyó que el crecimiento de la población de origen mexicano, especialmente en los estados fronterizos, podría traducirse en una mayor influencia política en el futuro.
Con información de julioastillero.com

