La institución mexicana enfrenta una crisis tras restricciones del Departamento del Tesoro, mientras Multiva adquiere una división clave para fortalecer su mercado fiduciario. En un movimiento decisivo, Grupo Financiero Multiva anunció la adquisición completa del negocio fiduciario de CIBanco, en medio de una serie de complicaciones derivadas de sanciones impuestas por autoridades estadounidenses. La sanción del Departamento del Tesoro y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) ha restringido la participación de CIBanco en el sistema financiero de Estados Unidos, generando severas consecuencias operativas y financieras. El negocio fiduciario, valorado en aproximadamente 400 millones de dólares, será transferido una vez que reciba la autorización de los entes regulatorios mexicanos y extranjeros. La operación busca fortalecer la posición de Multiva en el segmento fiduciario, que representa un componente estratégico del portafolio del grupo financiero. Sin embargo, experts señalan que CIBanco se está desprendiendo de una de sus áreas esenciales en un momento crítico. Por otra parte, CIBanco interpuso una demanda en la jurisdicción de Washington contra las autoridades estadounidenses, alegando que la orden de exclusión constituye una medida que amenaza la viabilidad institucional y viola principios del debido proceso. La medida ha provocado la interrupción de sus operaciones internacionales, incluyendo transferencias y relaciones con corresponsales, además de la cancelación de un importante contrato con Visa, afectando más de 220,000 tarjetas. El contexto global y local revela un panorama complicado para instituciones mexicanas, que en junio pasado enfrentaron acusaciones relacionadas con el lavado de dinero por tráfico de drogas, particularmente en el caso del tráfico de fentanilo, lo cual ha intensificado la supervisión internacional y la intervención de autoridades mexicanas como la CNBV. Este escenario evidencia la creciente influencia de normativas intern
