Naco, Sonora. - Luis Arturo Ozuna Vázquez, un guardia de seguridad de 26 años, falleció tras estar hospitalizado varias semanas debido a graves problemas respiratorios y neurológicos. Su estado de salud se deterioró después de haber sido expuesto a sustancias químicas durante un accidente ferroviario que ocurrió el 26 de julio en el tramo Cananea-Agua Prieta, donde se derramaron más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio y concentrado de cobre.
Desde el día siguiente al accidente, Ozuna Vázquez comenzó a presentar síntomas como dolores de cabeza y mareos. Su condición se agravó, lo que llevó a su traslado de un hospital en Cananea a otro en Nogales, donde se detectó edema cerebral, lesiones neurológicas y afectaciones pulmonares compatibles con neumonitis química.
Según informes de sus familiares, el joven se encontraba caminando hacia su lugar de trabajo cuando se produjo el descarrilamiento. A pesar de que las autoridades le indicaron regresar, ya había estado expuesto a los químicos derramados.
Este incidente es parte de un patrón alarmante en la región. Habitantes del ejido Cuauhtémoc reportaron síntomas similares, incluidos irritación de garganta y dolores de cabeza, tras el derrame. Por su parte, la empresa Ferromex ha insistido en que el descarrilamiento ocurrió en una zona despoblada y asegura que no hubo personas afectadas.
Sin embargo, las autoridades ambientales han documentado al menos cuatro casos de intoxicación relacionados con la exposición a los químicos. La Profepa ha delimitado un área de más de 5 mil metros cuadrados impactados directamente, aunque se prevé que el alcance final se determine mediante análisis laboratoriales.
Actualmente, se espera que las investigaciones sobre el incidente y sus repercusiones continuen.
Con información de eluniversal.com.mx

