Ciudad de México, CDMX. - La Plaza de Tlaxcoaque inauguró un mural titulado "Tlaxcoaque: Flor y canto de la memoria", una obra de 80 metros de largo y seis de alto, creada por la artista Paulina Jaimes. Este mural tiene como objetivo honrar a las víctimas de la represión estatal durante la guerra sucia en México, específicamente en las décadas de 1960 a 1980.
La pieza se ubica en los muros de la Escuela Secundaria Diurna 82 Abraham Lincoln y forma parte del Corredor Artístico del Jardín Flotante Tlallipan, un proyecto que busca fomentar el diálogo entre artistas, habitantes y el gobierno de la Ciudad de México sobre la memoria histórica de la calzada de Tlalpan. "Es un reto porque soy una pintora más de caballete, así que este es mi primer mural. El tema fue complicado, como una cloaca que se abre", comentó Jaimes acerca de su experiencia en la creación de esta obra monumental.
El mural comienza en la calle Fernando de Alva Ixtlilxóchitl 172, esquina con San Antonio Abad, y ocupa un espacio de 440 metros cuadrados. En él, se representa una estudiante de secundaria que interactúa con manos que evocan la historia de Tenochtitlan y escenas que rememoran las protestas de 1968, incluyendo figuras de desaparecidos y un retrato del expresidente Gustavo Díaz Ordaz con el lema "Fue el Estado".
En la parte final de la obra, se destaca la resistencia de varios activistas y la comunidad LGBTQ, como Salvador Zarco y Gabriela Elliot. La obra culmina simbolizando la lucha por justicia y memoria en un espacio cargado de historia.
Este mural representa un esfuerzo significativo para recordar los episodios más oscuros de la historia reciente de México, particularmente en un lugar donde se ejerció la represión estatal. El contraste entre la oscuridad del pasado y la luz del recuerdo busca inspirar esperanza y cambio.
Con información de jornada.com.mx

