Ciudad Victoria, Tamaulipas. - La delegada de Bienestar Federal en Tamaulipas, Lulú Puente, afirmó que los beneficiarios de los programas sociales no son votos prestados. Esta declaración ocurre en el contexto de las próximas elecciones de 2027, donde se busca fortalecer la estructura electoral de Morena en la entidad.
Puente subrayó la importancia de que quienes aspiren a candidaturas trabajen en la creación de su propia estructura electoral. "Los programas tienen reglas, calendarios y beneficiarios; no operadores políticos", insistió, marcando un límite claro para aquellos que confían en una movilización automática a través de la estructura gubernamental.
Morena planea blindar sus encuestas en Tamaulipas mediante mediciones propias y ejercicios externos, buscando así garantizar la fiabilidad del proceso. Sin embargo, el verdadero desafío se encuentra en el conocimiento del territorio, donde cada municipio presenta dinámicas distintas. No todos los aspirantes tienen el mismo nivel de respaldo y experiencia, lo que podría dificultar el proceso electoral.
La dirigencia de Morena enfrenta la necesidad de demostrar que comprende las particularidades políticas de cada municipio, evitando decisiones que no reflejen la realidad local. De lo contrario, podría haber descontento y una posible fuga de cuadros hacia la oposición, que no necesita hacer mucho ruido para ganar adeptos.
La competencia se intensificará en los ocho distritos federales, así como en otros 22 distritos locales y 43 municipios. En este contexto, la manera en que se manejará el proceso tendrá un impacto directo en la cohesión del partido y en su capacidad para enfrentar a sus adversarios políticos.
Con información de elmercurio.com.mx

