Víctor Hugo González ha sido un pilar fundamental en el fútbol barrial de San Cayetano, donde desde 2001 dirige una escuelita que ha acompañado a cientos de jóvenes. Su esfuerzo inquebrantable ha transformado este espacio en un refugio tanto deportivo como emocional para los niños de la comunidad.
La escuelita, que comenzó hace más de dos décadas con un pequeño grupo de padres, ha crecido significativamente, formando nuevas categorías y recibiendo a más de 150 chicos semanalmente. Este centro no solo busca enseñar fútbol, sino también fomentar valores y un sentido de pertenencia entre sus participantes.
González comparte momentos entrañables con quienes han recorrido este camino, resaltando la alegría de ver a antiguos alumnos regresar con sus propios hijos. A través de su carácter firme pero motivador, busca no solo el éxito deportivo, sino también priorizar la educación y el respeto entre los niños.
A lo largo de su trayectoria, Víctor ha enfrentado desafíos, incluyendo la necesidad de financiamiento para mantener la actividad. A pesar de las dificultades económicas, su pasión por el deporte y el bienestar de los chicos nunca lo ha hecho contemplar dejar la escuelita. Este compromiso lo ha llevado a asumir desafíos económicos para garantizar que todos tengan la oportunidad de jugar.
Con más de 150 participantes en la actualidad, la escuelita de San Cayetano se enfrenta a nuevos retos en un entorno donde la violencia en el fútbol infantil ha aumentado. Sin embargo, Víctor Hugo sigue firme, reafirmando que la educación y el desarrollo personal son prioridad, más allá de los resultados en la cancha.
Con información de anroca.com.ar

