Asunción, Paraguay. - La agencia de calificación de riesgo Moody’s advirtió que los problemas de corrupción y debilidad institucional continúan limitando el desarrollo de Paraguay. A pesar de algunos intentos de reforma económica, los indicadores de gobernanza del país están por debajo de los promedios de naciones con calificaciones crediticias similares.
Los datos de Moody’s revelan que los índices de efectividad gubernamental y estado de derecho, así como el control de la corrupción, se encuentran en el percentil 25 o por debajo entre los países evaluados. Este deterioro ha persistido durante la última década, complicando aún más la implementación de reformas necesarias.
La calificación de Paraguay se mantiene en Baa3 con perspectiva estable, respaldada por un crecimiento económico sólido y una deuda pública que asciende a aproximadamente el 38% del PIB. La calificadora también indicó que, a pesar de la quiebra de Ueno Bank, el 97% de los depositantes de la entidad estaría protegido por el fondo de garantía de depósitos, que cuenta con una liquidez de 1,600 millones de dólares.
"Las reformas implementadas para mejorar las políticas económicas son alentadoras, pero la quiebra de Ueno Bank muestra que aún hay limitaciones institucionales que deben abordarse", afirmó un portavoz de Moody’s.
En el contexto político, el futuro de la presidencia podría recaer en el vicepresidente Pedro Alliana, lo cual podría asegurar la continuidad fiscal y de la política monetaria. Sin embargo, Moody’s también advierte que una transición política incierta podría impactar negativamente el clima de inversión y el desempeño económico del país en el futuro.
El deterioro institucional y la corrupción siguen siendo retos que inciden de manera significativa en el clima económico de Paraguay, afectando su capacidad de atraer inversiones y mejorar su perfil crediticio.
Con información de expansion.mx

