Ciudad de México, CDMX. - El gobierno mexicano anunció que permitirá el ensamble final de vehículos a partir de la importación de componentes desde países sin libre comercio, como China, en una medida que busca atraer inversiones a la industria automotriz. Se estima que este esquema puede evolucionar hacia un proceso completo de manufactura con un incremento en el valor nacional.
Esta decisión marca un cambio importante, ya que el presidente Adolfo López Mateos prohibió en 1962 la importación de kits de ensamblaje a través del Primer Decreto Automotriz. La normativa establecía que al menos el 60% de las partes de cada vehículo debía ser fabricado en México, con el objetivo de fomentar la industria nacional de autopartes.
El director de la consultora Urban Science, Eric Ramírez, explicó que esta política hizo que las armadoras comenzaran a utilizar componentes locales, creando una red de más de 2,000 plantas de autopartes en el país. Esta red genera actualmente alrededor de 880,000 empleos, lo que representa cerca del 41% del empleo en el sector automotor.
Con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la cuestión de contenido pasó de ser nacional a regional, permitiendo que las armadoras emplearan componentes de México, Estados Unidos y Canadá. El nuevo enfoque podría revitalizar una industria que ha enfrentado desafíos en el contexto global.
Las autoridades ya están trabajando en la implementación de este esquema, aunque no se ha especificado una fecha exacta para su entrada en vigor. La medida podría transformar el panorama automotriz en México y reconfigurar las relaciones comerciales con proveedores internacionales.
Con información de expansion.mx

