Cancún, Quintana Roo. - México se enfrenta al reto de aumentar la capacidad de sus puertos para recibir buques más grandes, al tiempo que la industria marítima debe acelerar su transición hacia energías más limpias. Ambas necesidades requieren significativas inversiones, modernización en tecnología y la capacitación del personal para garantizar la competitividad del comercio exterior.
Los representantes del sector marítimo y portuario, así como funcionarios del gobierno federal, discutieron estos desafíos durante la inauguración del XXX Congreso Anual de Agentes Navieros. Este evento, que reunió a más de 200 participantes, es clave para abordar temas cruciales como la modernización de la infraestructura portuaria, donde entre el 80% y el 85% del comercio internacional del país se transporta por vía marítima.
Roberto Meillón Covarrubias, presidente de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (AMANAC), subrayó la urgencia de actualizar las instalaciones portuarias y simplificar los procedimientos burocráticos. "La digitalización de trámites y la homologación de criterios entre las autoridades son esenciales para facilitar las operaciones", afirmó.
Manuel Fernando Gutiérrez Gallardo, titular de la Unidad de Puertos y Marina Mercante de la Secretaría de Marina (SEMAR), destacó que mejorar la programación de escalas y disminuir los tiempos de espera es clave para optimizar la productividad y reducir las emisiones contaminantes de los terminales.
Eduardo Ramírez, representante de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN), añadió que la descarbonización del transporte marítimo exige nuevas tecnologías y formación especializada. Señaló que el hidrógeno, el amoníaco y la electrificación son posibles alternativas para cumplir los objetivos de cero emisiones netas hacia 2050.
El XXX Congreso Anual de Agentes Navieros continúa mañana, con una agenda centrada en la modernización y la sostenibilidad del sistema portuario mexicano.
Con información de info-transportes.com.mx

