Monterrey, Nuevo León. - En tres años, la industria mexicana ha incrementado su producción a un ritmo del 24% anual, con una reducción del 16% en costos y una disminución del 20% en defectos. Sin embargo, México aún no cuenta con una fábrica completamente autónoma, mientras que en 2024 el Foro Económico Mundial incorporó un complejo mexicano a su Red Global de Faros, destacando su uso de tecnologías avanzadas de la cuarta revolución industrial.
Salvador Maese Barraza, presidente de Index Mexicali, subraya que “no hay ninguna empresa en nuestro sector que no esté semiautomatizada”. En las plantas de exportación, el uso de robots y tecnologías como cámaras y sensores es ya una práctica habitual, asumiendo tareas que antes requerían la intervención humana directa.
La diferencia con China es evidente. Para cada robot industrial que se instalará en México en 2025, China planea introducir alrededor de 68. Francisco González Díaz, vicepresidente ejecutivo del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), señala que, aunque la adopción de tecnologías de la industria 4.0 avanza, el ritmo no es comparable al del país asiático, donde ya operan fábricas de alta automatización, conocidas como dark factories.
Estas instalaciones son una especie de fábricas oscuras que dependen en gran medida de la automatización y de la inteligencia artificial, minimizando la necesidad de intervención humana. La búsqueda de eficiencia es el motor detrás de esta transición, con un potencial incremento de hasta el 30% en la productividad debido a estos sistemas automatizados.
El mercado mundial para tecnologías de dark factories se valoró en 119,200 millones de dólares en 2024 y se proyecta que alcance los 194,600 millones en 2030. Mientras tanto, México se enfrenta al desafío de cerrar la brecha con estas innovaciones.
Con información de expansion.mx

