Nueva York, EE.UU. - Estados Unidos ha ampliado el caso penal contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, al invocar una ley de 1994 que castiga la tortura perpetrada fuera de su territorio. Ambos enfrentan la acusación de conspiración para torturar a opositores políticos, con penas que pueden alcanzar hasta 20 años de prisión. Este desarrollo modifica el enfoque del juicio, previamente centrado en cargos de narcotráfico y armas, programado para el 14 de junio de 2027.
El Departamento de Justicia estadounidense presentó la acusación el 8 de octubre ante una corte federal en Nueva York. La legislación utilizada permite juzgar actos de tortura cometidos en otros países si el acusado se encuentra en territorio estadounidense. En este caso, Maduro y Flores fueron capturados en enero de 2026 durante una operación militar, después de lo cual fueron trasladados a Nueva York.
Este es un caso histórico, ya que Maduro y Flores son las séptimas y octavas personas acusadas bajo esta legislación, la cual apenas ha sido usada en contadas ocasiones. La norma permite que se escuchen testimonios sobre abusos a opositores venezolanos, incluidos ciudadanos estadounidenses. La acusación se basa en la sección 2340A del Título 18 del Código de EE.UU., que fue aprobada para cumplir con la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura.
Ambos acusados se declararon inocentes durante una audiencia el 15 de octubre, y sus defensas han planteado cuestiones de inmunidad. Con el juicio programado para junio de 2027, la Fiscalía debe presentar evidencias contundentes que demuestren la complicidad de Maduro y Flores en las violaciones de derechos humanos que se les imputan.
Con información de elimparcial.com

