Buenos Aires, Argentina. - La periodista y escritora Luciana Peker señala que Argentina se ha convertido en un laboratorio del ascenso global de la extrema derecha y el incremento de una ofensiva antifeminista. Su libro “Odiocracia. Al fondo a la derecha” explora cómo estos fenómenos han seguido a los avances feministas en el país, identificando un patrón que podría replicarse en otras naciones.
Peker menciona que el gobierno de Javier Milei ha intensificado la agresión contra los derechos adquiridos, cerrando el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad y desfinanciando políticas cruciales para la equidad. A su juicio, el uso de la motosierra como símbolo por parte de Milei representa la convergencia de elementos como el fascismo y el machismo, lo que pone en riesgo las conquistas logradas por años de lucha.
"La motosierra de Milei tiene una capacidad de destrucción inédita en democracia", declara Peker, resaltando que se han comenzado a negociar y resignar derechos que antes parecían inamovibles. Desde la derogación de leyes fundamentales hasta un incremento en la jornada laboral, los impactos han sido devastadores.
La escritora también advierte que el impacto del odio no es exclusivo de Argentina. En otros lugares, como el País Vasco, se observan tendencias peligrosas, donde los discursos extremos comienzan a hacerse eco en los espacios públicos y mediáticos. El avance de la extrema derecha, refuerza, no debe ser subestimado, a pesar de alguna protección institucional.
A largo plazo, Peker muestra optimismo sobre la perdurabilidad de las leyes y derechos logrados, siempre que se logre revertir la actual administración. Sin embargo, la alerta sobre el peligro estructural de la descomposición social es evidente, especialmente en un contexto de creciente desigualdad y resentimiento.
Con información de ela.eus

