América Latina es un escenario marcado por la violencia sistemática en contra de quienes defienden la tierra y sus derechos. La historia de esta violencia se remonta a más de un siglo, desde la Revolución Mexicana hasta la actualidad, donde la defensa del territorio está en constante riesgo debido a intereses corporativos y la complicidad de los estados.
Datos clave
- Participación de más del 70% de asesinatos de defensores de la tierra en América Latina a nivel global.
- Emiliano Zapata fue asesinado en 1919, liderando la demanda de restitución de tierras en México.
- La concentración de tierras en Argentina se aceleró con la introducción de la soja transgénica en los años 90.
- La violencia incluyó desapariciones forzadas y asesinatos, utilizados como métodos de intimidación.
- Los conflictos territoriales afectan a decenas de miles de familias campesinas e indígenas en la región chaqueña de Argentina.
A través de los años, la violencia ha sido un mecanismo estructural para la acumulación de capital en la región. La mercantilización de la tierra ha llevado a un ciclo persistente de desposesión, donde comunidades campesinas y pueblos originarios enfrentan amenazas, criminalización y asesinatos por parte de terratenientes. En este contexto, la violencia privada y estatal funcionan como herramientas para "limpiar" territorios que obstruyen intereses económicos.
¿Cuál es la historia de la violencia latifundista en América Latina?
Desde la colonia, la violencia contra quienes trabajan la tierra se ha repetido a través de distintas eras y gobiernos. Esta continuidad histórica incluye la explotación de mano de obra indígena, el despojo de tierras y la criminalización de luchas por derechos territoriales. En el actual contexto, la introducción de modelos agroexportadores no solo intensifica la violencia, sino que también perpetúa un ciclo de resistencia y represión que sigue costando vidas.
El papel de organizaciones como Global Witness es fundamental para visibilizar esta problemática. Sus informes muestran que América Latina es la región más peligrosa para quienes defienden los recursos naturales. Las estadísticas reflejan un alarmante patrón en el que la violencia se manifiesta como respuesta a las luchas por la tierra, donde cada asesinato y desaparición representa un esfuerzo por desmantelar comunidades enteras que se oponen a la lógica del Capital.
Las luchas históricas por la tierra siguen siendo un tema vital en la actualidad. Con la violencia latifundista enraizada en la historia de América Latina, las comunidades deben seguir visibilizando sus demandas para romper este ciclo de opresión.
Con información de biodiversidadla.org

