Óscar Martínez, director del medio digital salvadoreño El Faro, expresa su perspectiva sobre el régimen de Nayib Bukele en una reciente conversación. En medio de su visita a Santiago, discute las implicaciones de la reelección de Bukele, quien inscribió su candidatura para un nuevo mandato amparado en una reforma constitucional.
Datos clave
- Quién: Óscar Martínez, periodista salvadoreño.
- Qué: Análisis sobre el gobierno de Nayib Bukele y su reelección.
- Dónde: Santiago, Chile.
- Cuándo: Reciente inscripción de Bukele para la reelección.
Martínez sostiene que la popularidad de Bukele, cercana al 90%, está arraigada en su capacidad de manipular la opinión pública. El mandatario salvadoreño ha llevado a cabo un modelo que permite la concentración absoluta del poder, despojando a las instituciones de su independencia. Esto crea un ambiente propicio para la falta de control democrático, lo que Martínez ve como un riesgo latente para el país.
¿Cómo ha consolidado Bukele su poder absoluto?
La estrategia de Bukele se basa en crear un ambiente donde el poder no enfrenta contrapesos. Esto incluye una Asamblea Legislativa sin oposición, además de una Corte Suprema que responde a sus intereses. Martínez menciona que la oposición ha sido desmoralizada y muchos de sus representantes están en el exilio o encarcelados. Esta situación ha hecho que el presidente actúe con impunidad, perpetuando su dominio.
¿Cuál es la verdadera popularidad de Bukele?
A pesar de los altos niveles de apoyo, Martínez argumenta que esta popularidad es superficial. Asegura que el presidente utiliza técnicas de publicidad para desviar la atención de la realidad, donde el sistema judicial se encuentra comprometido. La percepción de seguridad que ha generado a través de medidas represivas puede estar influyendo en la adhesión de la ciudadanía.
Martínez concluye que el presidencialismo autoritario está profundamente arraigado en la cultura política salvadoreña. La actual situación podría continuar alimentando la narrativa de que un solo hombre puede resolver los problemas del país, a pesar de las serias implicaciones para la democracia. Con la reelección en puerta, el futuro de la democracia en El Salvador parece incierto.
Con información de latercera.com

