La migración se ha convertido en una opción para muchos jóvenes en Honduras, debido a la escasez de oportunidades laborales y la creciente violencia. Recientes declaraciones del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) destacan que la situación se ha vuelto crítica para aquellos que recién egresan de colegios y universidades.
Entre 2020 y abril de 2026, alrededor de 136,131 personas retornadas al país tenían entre 21 y 30 años, lo que representa el 41% del total. La coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, Elsy Reyes, subrayó la necesidad de que el gobierno genere entornos propicios para el empleo digno, lo que permitiría a los jóvenes contribuir al desarrollo nacional sin verse obligados a migrar.
La problemática del desempleo afecta a más de 2 millones de hondureños, según datos del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP). Los jóvenes entre 15 y 29 años son los más afectados, con 793,133 en situación de vulnerabilidad. Reyes también advirtió sobre el impacto de la violencia, que se ha vuelto un desencadenante clave para la migración, y enfatizó la importancia de implementar acciones preventivas.
Las condiciones en las rutas migratorias son extremadamente peligrosas. Desapariciones, secuestros y el reclutamiento forzado por bandas criminales son desafíos a los que se enfrentan los migrantes, especialmente al cruzar México. Reyes puso como ejemplo el trágico destino de tres jóvenes que murieron al intentar abordar un tren hacia Estados Unidos.
Las redes sociales también se utilizan para atraer a jóvenes con ofertas laborales engañosas, lo que incrementa el riesgo de trata y explotación. Con esta realidad, Elsy Reyes hizo un llamado urgente a las autoridades para que se establezcan políticas que permitan el acceso a empleos dignos y medidas efectivas para combatir la violencia, buscando así evitar que la migración sea la única salida viable para la juventud hondureña.
Con información de proceso.hn

