El Congresista
Latinoamérica

De Cañuelas a la Patagonia: la historia de una criadora de caballos

Celina Cabezas convierte su amor por los caballos en un exitoso emprendimiento en la Patagonia argentina, creando una cabaña de Cuarto de Milla.

Por Redacción1 min de lectura
Celina Cabezas transforma su amor por los caballos en un exitoso emprendimiento en la Patagonia argentina.
Celina Cabezas transforma su amor por los caballos en un exitoso emprendimiento en la Patagonia argentina.
Compartir
Compartir esta nota

Celina Cabezas ha convertido su amor por los caballos en un próspero proyecto en la Patagonia argentina. Desde su estancia Alinco, ubicada cerca de Junín de los Andes, ha desarrollado una cabaña de Cuarto de Milla, fusionando pasión y compromiso con el bienestar animal en un entorno desafiante.

Originaria de Cañuelas, en Buenos Aires, Cabezas relata cómo su infancia estuvo marcada por una conexión única con los caballos. Desde pequeña, prefería el campo a los parques de diversiones. Aprendió a montar y a cuidar de la ganadería en una familia donde el amor por los caballos era fundamental. "Mis amigos eran los caballos", afirma, reflejando la importancia de estos animales en su vida.

La pasión por los caballos la llevó a estudiar Agronomía y especializarse en técnicas de entrenamiento ecuestre en Estados Unidos e Inglaterra. A su regreso a Argentina, decidió establecerse en la Patagonia tras enamorarse del paisaje. A pesar de los retos climáticos de la región, su determinación por mejorar la relación entre humanos y caballos la motivó a crear su cabaña.

La elección de la raza Cuarto de Milla no fue casual. Tras experimentar con diversas razas, encontró en esta la combinación ideal de temperamento y adaptabilidad a las condiciones patagónicas. Su enfoque se basa en una crianza respetuosa y en la importancia de la mansedumbre en los animales. “Todas las yeguas que entren a la manada tienen que estar mansas”, enfatiza Cabezas, mostrando su compromiso con un manejo ético.

Con un padrillo y yeguas locales como punto de partida, ha logrado construir una cabaña que no solo refleja su pasión, sino también su visión de mejorar el vínculo entre humanos y animales. Cabezas continúa trabajando en su proyecto mientras comparte el amor por los caballos, demostrando que la pasión puede traducirse en un emprendimiento exitoso.

Con información de lanacion.com.ar

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota