Estados Unidos ha modificado su enfoque hacia los cárteles y pandillas criminales en el hemisferio occidental, considerándolos amenazas directas a sus intereses. Marco Rubio, secretario de Estado, presentó estas ideas ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, destacando que las organizaciones delictivas ya no serán vistas solo como criminales, sino como estructuras terroristas que operan en la región.
Rubio enfatizó que cada país debe elegir su relación con Estados Unidos, calificando esta cooperación como esencial. Invirtió recursos diplomáticos y comerciales para alinear a naciones de Centro y Sudamérica con sus prioridades estratégicas, que incluyen la lucha contra la migración ilegal y el desmantelamiento de cárteles.
El funcionario señaló que los cárteles también están adoptando tecnologías avanzadas, como drones, lo que plantea nuevos desafíos. Rubio advirtió sobre la posibilidad de que estas herramientas podrían ser utilizadas contra intereses estadounidenses en el futuro.
Durante su testimonio, Rubio defendió las nuevas políticas de seguridad regional que el Departamento de Estado ha implementado desde el inicio de la administración actual. Resaltó que, durante años, se permitió que gobiernos hostiles y cárteles actuaran sin oposición en lo que considera el 'patio trasero' de Estados Unidos.
Además, mencionó que el presupuesto destinado al Departamento de Estado incluye inversiones enfocadas en interrumpir redes de tráfico de drogas y proteger intereses estadounidenses en zonas de riesgo. Subrayó la importancia de integrar las áreas de seguridad fronteriza y economía en la política exterior, destacando que cada dólar destinado a esa asistencia debe contribuir a la seguridad y prosperidad del país.
Con información de razon.com.mx

