América Latina experimenta un incremento notable en los altercados a bordo de vuelos, con incidentes reportados en países como Colombia y Brasil. Los pasajeros son considerados disruptivos cuando ignoran las instrucciones de la tripulación o comprometen la seguridad del vuelo.
Cada nación tiene sus propios métodos para sancionar estos comportamientos, pero la falta de una normativa unificada dificulta la aplicación efectiva de penalizaciones. Roberto Alvo, presidente de Latam, comentó que este fenómeno ha ido en aumento, tanto en número absoluto como en términos proporcionales respecto a los pasajeros totales.
Alvo resaltó que la regulación actual es insuficiente, citando el caso de Brasil como un ejemplo donde se han implementado sanciones más estrictas. Este problema no solo interfiere con la operación de las aerolíneas, sino que también pone en riesgo la seguridad y la comodidad de otros pasajeros en el vuelo.
Cuando se producen estos incidentes, los aviones frecuentemente deben desviarse o regresar a su punto de partida, lo que genera costos significativos. A diferencia de Estados Unidos, donde las sanciones son más severas, en América Latina existe un desbalance considerable en la regulación.
El presidente de Latam se mostró optimista respecto a la colaboración con las autoridades para desarrollar un marco normativo que castigue de manera más efectiva estos comportamientos. Abogó por una mayor educación pública sobre la inaceptabilidad de estos actos. Un informe de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) en junio de 2025 reveló que a nivel global se registraron más de 53,000 incidentes.
Alvo también mencionó el impacto de los altos precios del combustible Jetfuel, que han aumentado en los últimos meses. A pesar del contexto adverso, Latam se siente en buena posición para manejar la situación, y aunque espera que los precios se mantengan elevados, la industria ha mostrado una importante capacidad de adaptación.
Con información de eluniverso.com

