La Plata, Buenos Aires. - En 1892, La Plata se convirtió en la primera ciudad de Sudamérica en incorporar un tranvía eléctrico, recorriendo la emblemática avenida 7. Este avance marcó un hito significativo en la historia del transporte, transformando la vida cotidiana de sus habitantes. Durante años, los tranvías conectaron el centro de la ciudad con los barrios aledaños, facilitando el traslado de pasajeros al trabajo y la escuela.
Antes del tranvía eléctrico, la ciudad ya contaba con tranvías a vapor en 1884 y coches tirados por caballos al año siguiente, los cuales se extendían hacia zonas como Los Hornos, Tolosa y Ensenada. A pesar de la innovación, los coches a caballo continuaron en funcionamiento durante un tiempo, mientras los ciudadanos se adaptaban a esta nueva tecnología.
Con el auge del tranvía eléctrico, en la década de 1920, La Plata contaba con dos empresas operando diez líneas, transportando anualmente a más de 13 millones de pasajeros. Sin embargo, el panorama cambió con el aumento de vehículos a motor, lo que llevó al progresivo desplazamiento del tranvía por los colectivos, que se convirtieron en el principal medio de transporte tras el cierre del sistema en 1966.
Aunque los tranvías ya no circulan por La Plata, su legado persiste. Las antiguas rutas que ahora son de coches y colectivos evocan un pasado donde los pasajeros se movían sobre rieles, cambiando para siempre la movilidad en una ciudad en crecimiento. Actualmente, no hay planes para reinstaurar el servicio de tranvías, pero su historia sigue siendo un eje central en la nostalgia platense.
Con información de puntocapitalnoticias.com

