El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha tomado una controversial decisión al modificar los criterios establecidos hace once años sobre el uso de la imagen de personas públicas en promocionales partidistas. Este cambio se dio en una sesión virtual el martes pasado, donde se abordó un caso relacionado con un anuncio de Morena que afectaba a Ricardo Salinas Pliego.
## Datos clave - El TEPJF cambió criterios sobre el uso de imágenes de personas ajenas a la política. - La decisión se emitió el martes en una sesión virtual del tribunal. - La resolución se refiere a un spot de Morena que criticaba a un empresario público. - El tribunal consideró que personas públicas no gozan del mismo nivel de protección. - Esta modificación permite a partidos políticos usar imágenes de cualquier persona ajena a sus campañas.
A lo largo de los años, el TEPJF había respaldado la protección de los derechos de figuras públicas, estableciendo que su imagen no podía ser utilizada sin autorización. En el caso actual, los magistrados argumentaron que debido a la naturaleza de Salinas Pliego como figura pública involucrada en temas de interés general, no corresponde sostener la protección judicial que se había reconocido previamente. Esto ha generado preocupación entre los periodistas y figuras públicas, ya que el cambio de criterio podría abrir la puerta a abusos en campañas de desprestigio.
## ¿Qué implica esta nueva resolución del TEPJF? La modificación de criterios por parte del TEPJF implica que cualquier persona ajena a un partido puede ser utilizada en campañas políticas sin su consentimiento. Esto contradice la normatividad anterior que salvaguardaba la imagen de individuos, aun cuando estos tengan proyección pública. Bajo este nuevo enfoque, los partidos pueden lanzar ataques sin restricciones, llevando a un entorno en el que la difamación podría prevalecer en el discurso político.
## ¿Cuáles son las posibles repercusiones de este fallo? El fallo podría propiciar un incremento en el uso de campañas negativas al estilo de las que se han implementado en otras administraciones. Además, se abre la posibilidad de que personajes públicos enfrenten campañas de desprestigio sin ningún tipo de vía legal para defenderse, lo que podría generar un ambiente hostil en el ámbito electoral. Esta situación pone en entredicho los derechos de privacidad y la protección legal que deberían existir para todos, independientemente de su nivel de notoriedad.
Con este cambio, se vislumbra una intensificación en las confrontaciones políticas, afectando no solo a los involucrados, sino a la opinión pública que podría ver dañada la calidad del debate democrático. La falta de límites claros en el uso de imágenes podría desencadenar un ciclo de retaliaciones y una disminución en la veracidad de la información compartida.
Con información de elimparcial.com

